
El PSOE andaluz parece estar en un proceso de descomposición, una pasokización lenta. Si no se encienden las alarmas es sólo porque ya estaban encendidas. El titular del último sondeo del CENTRA, previsible en lo demás, ha sido un golpe: los andaluces ya confían más en Adelante que en el PSOE para resolver sus problemas. En el partido que ha gobernado Andalucía durante 37 años, con una hegemonía casi intocable, es devastador que una fuerza andalucista de implantación local hasta hace semanas les pueda superar. Y ese ‘sorpasso’ de confianza ya asoma ahí.