
Por las redes circulan vídeos de las gradas del Camp Nou coreando «puta Espanya i puta selecció» para abrir temporada allí. El club había sustituido el homenaje a los campeones del mundo por una exaltación de la bandera, pero no la bandera de Cataluña sino la estelada indepe. La crónica de La Vanguardia abre diciendo que «el Camp Nou habló ‘clar i català’ para defender la libertad de expresión». Pues eso, «clar i catalá», con toda libertad, «puta Espanya i puta selecció». Mientras se anuncia un endurecimiento de las sanciones por los insultos en los estadios, y no sólo a los árbitros que pueden llegar a 5.000 euros y un año de expulsión, lo de «puta Espanya i puta selecció» se asume con perfecta normalidad. La Liga, la Federación, el Gobierno… comulgan «clar i català». En ningún país se permitiría, pero aquí ya es tradición.