
A los dirigentes ‘indepes’ les sucede aquello que decía un embajador británico de los dirigentes palestinos: nunca pierden la oportunidad de perder una oportunidad. Callarse este domingo era su mejor opción, pero la necesidad de exhibir su antiespañolismo ridiculito les llevó a apostar por Argentina. Y han vuelto a perder. Qué empeño. Mientras los talentos vascos, navarros o catalanes de la selección nacional sumaban en la orquesta con andaluces, canarios, extremeños o valencianos, ellos exhibían la urticaria cómica de su pureza de sangre. Pero la selección no es un símbolo de la diversidad de España, sólo su consecuencia natural al reunir a los mejores. Como apuntaba un articulista en ‘The New York Times’, España ha proyectado algo más que buen fútbol con su equipo nacional… y a partir de ahí la tropa de la boina, nacionalistas vascos y catalanes, ha vuelto a reclamar su propia selección. Pueden soportar una España negra y fracasada, y desde luego contribuir a ella, pero nada llevan peor que verse en el espejo de una España brillante. Entonces chillan como vampiros al amanecer con el primer rayo de sol.
https://www.abc.es/opinion/teodoro-leon-gross-camelo-selecciones-20260721192906-nt.html